En el tanatorio de San Isidro, en Madrid, se respiraba un aire de nostalgia y cariño. Familiares, amigos y admiradores se reunieron para rendir homenaje a Juan Tamariz, un mago que dejó huella en el corazón de todos. Compañeros del mundo de la magia como Jorge Blass, Mago More y Jandro no quisieron perderse este emotivo adiós. Desde las 10:30 hasta las 22:30, el velatorio se convirtió en un espacio donde los asistentes pudieron compartir sus tributos al ilusionista fallecido.
Recuerdos y homenajes
A lo largo del día, los presentes tuvieron la oportunidad de escribir mensajes en naipes, esos mismos que Tamariz utilizaba para sus trucos. Los recuerdos fluyeron como un río caudaloso; una pantalla proyectaba imágenes de sus actuaciones inolvidables, recordándonos por qué muchos lo consideraban uno de los mejores magos del mundo. Su hija Ana compartió con tristeza cómo su padre continuó haciendo magia hasta casi su último respiro. «Era capaz de sorprender incluso a otros magos», recordó ella entre lágrimas.
La noticia de su fallecimiento a los 83 años el pasado martes causó un gran impacto tanto en España como más allá de nuestras fronteras. Moisés Rodríguez, portavoz de la familia, comentó que después del velatorio habría una incineración privada en El Escorial, lugar donde Tamariz había vivido parte importante de su vida.
A pesar del dolor que sentía al lidiar con su enfermedad durante meses sin poder tocar una baraja por culpa del Parkinson, cuando finalmente pudo volver a hacerlo fue como si renaciera. Y así fue como nos dejó: haciendo lo que amaba hasta el final.

