El Mallorca ha comenzado la temporada con una sonrisa tras ganar su primer partido. Para nosotros, los aficionados, eso es lo que realmente cuenta. Ver a Alfonso Díaz junto a Marga Prohens sonriendo refuerza nuestra esperanza en el club, pero no todo es color de rosa. Nos encontramos con dos grandes incógnitas que flotan en el aire y que necesitan respuestas claras.
La realidad detrás de los números
Primero, ¿cuántos abonados tiene realmente el equipo? Sabemos que se habla de 20.000, pero ver solo a 15.600 personas en las gradas resulta un tanto desconcertante. Y aquí es donde entra la segunda pregunta: ¿qué poder económico tiene el club para fichajes? La respuesta parece ser un secreto bien guardado; estamos ante una empresa privada y ellos deciden qué información compartir.
Es posible que si se hiciera un ejercicio de transparencia, revelando cuántos asientos pertenecen a socios residentes fuera de la isla o a patrocinadores, podríamos tener una mejor visión del verdadero aforo del estadio y del estado real del mallorquinismo. Porque al final, lo más importante es seguir viendo al Mallorca ganar y disfrutar cada partido como si fuera una fiesta.

