El clamor es unánime entre los vecinos del Port de Pollença. “Volem tornar a nedar a n’U Moll”, gritan con pasión quienes añoran tiempos en que nuestras playas eran libres y accesibles para todos. Arrels Marines, la asociación que encabeza esta protesta, no solo busca recuperar un espacio físico; anhela restaurar el vínculo perdido con el mar, ese que nos une desde siempre.
Una lucha necesaria
No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras el litoral se ve amenazado por proyectos que solo benefician a unos pocos. Este rincón tan querido por los pollencins está siendo sometido a un monocultivo turístico que lo convierte en una mera atracción comercial. ¿Es eso lo que queremos? ¿Convertir nuestro hogar en un parque temático?
Las voces se levantan cada vez más fuerte, impulsadas por la rabia y la nostalgia. Es hora de recordar lo que significa disfrutar del mar, no solo como turistas, sino como parte de nuestra identidad cultural. La recuperación del Moll no es solo una cuestión de espacios; es recuperar nuestra esencia.

