El CEO del Real Mallorca, Alfonso Díaz, ha compartido sus impresiones tras el inicio de la liga y la victoria contra el Valladolid, un triunfo que llega después de un verano lleno de emociones tras el descenso a Segunda. «El verano ha sido intenso y era fundamental empezar con una victoria», confesó en una reunión reciente con Marga Prohens, presidenta del Govern balear. Esta primera alegría en el campo es solo un pequeño paso en un camino que promete ser largo y complicado.
Un objetivo claro: volver a Primera
Díaz dejó claro que esta victoria no altera la hoja de ruta del club. La calma es esencial ante lo que nos espera: «Esto es muy largo. Quedan muchísimas jornadas hasta el 6 de junio». Y aunque se siente optimista, no olvida que hay mucho trabajo por hacer para regresar a Primera División. «Desgraciadamente hemos descendido, pero ya miramos hacia adelante desde hace meses», afirmó con determinación.
En este sentido, subrayó la importancia de seguir incorporando talento al equipo. «Vamos a sumar grandes futbolistas para ayudarnos en este camino». Además, destacó cómo la estabilidad del club y el apoyo incondicional de los 20.000 socios abonados son claves para construir un proyecto sólido.
A pesar de que la asistencia al estadio fue algo menor a lo esperado —unos 15.600 espectadores—, Díaz valoró positivamente el ambiente vivido durante el partido: «El público estuvo increíble apoyando al equipo». Esa energía es vital para afrontar los desafíos venideros.
Después de su encuentro con Prohens, también habló sobre las iniciativas sociales y medioambientales del club, así como su compromiso con formar jóvenes talentos en el fútbol femenino. El objetivo es claro: crear una base sólida donde futuras jugadoras puedan crecer tanto como futbolistas como personas.
Díaz concluyó reafirmando su confianza en un proyecto a largo plazo: «La propiedad lleva diez años aquí y tiene planes para muchos más», dejando claro que cada paso cuenta en este camino hacia nuevas metas.

