El mundo del tenis ha recibido otra noticia que nos deja un sabor amargo. Jannik Sinner, el joven prodigio italiano y actual número 1 del mundo, ha decidido dar un paso atrás y no participar en el Masters 1.000 de Cincinnati. ¿La razón? Problemas persistentes en su rodilla derecha que le han llevado a tomar esta difícil decisión.
Un adiós decepcionante
Sinner lo comunicó él mismo a través de sus redes sociales, donde se le notaba la frustración: «Después de hablar con mis médicos y mi equipo, tengo que anunciar que debo retirarme del torneo Masters 1000 de Cincinnati». A todos nos duele ver a un talento como él alejado de la pista, sobre todo porque sabe que su cuerpo aún no está listo para competir al más alto nivel. «Me he estado sintiendo mal desde el domingo y durante la final me sentí aún peor», confesó.
El tenista mostró su desánimo por no poder jugar en este torneo tan importante y deseó mucho éxito a Bob Moran y a todo el equipo organizador. Con la mente ya puesta en el US Open, Sinner espera recuperarse para volver con fuerza: «No veo la hora de volver el próximo año». Este contratiempo también pone en jaque al espectáculo, ya que junto a él, Carlos Alcaraz -número 2 del mundo- tampoco estará presente en Cincinnati. Ambos llegaran al US Open sin haber disputado los torneos previos, una situación inédita para dos de los mejores tenistas actuales.

