BRUSELAS, 9 Ago. (EUROPA PRESS) – Si retrocedemos una década, la Comisión Europea instaba a España a encontrar «alternativas» a las temidas concertinas que se alzaban en las vallas de Ceuta y Melilla. Nos advertían que la vigilancia fronteriza debía ser «proporcionada» y respetar los derechos fundamentales. Pero hoy, el panorama ha cambiado radicalmente: la UE ahora discute sobre centros de retorno para migrantes en terceros países y parece dispuesta a reforzar sus fronteras exteriores con más medios «físicos, tecnológicos y humanos».
Un cambio drástico marcado por crisis
Entre esos dos momentos hay una década llena de acontecimientos. La crisis de refugiados del 2015 dejó huella, así como la utilización política de los flujos migratorios por parte de ciertos países y un creciente cuestionamiento del espacio Schengen. Todo ello ha ido acompañándose por un ascenso preocupante de fuerzas políticas de derecha e incluso ultraderecha. Las políticas europeas han girado hacia un control más estricto, acelerando retornos y fortaleciendo colaboraciones con naciones que son tanto origen como tránsito para estos migrantes.
El drama vivido en Ceuta, donde miles cruzaron desde Marruecos, volvió a poner el tema sobre la mesa. Bruselas exige ahora aplicar estas nuevas políticas migratorias “de forma plena” mientras clama por mejorar la vigilancia y establecer sistemas más eficaces. El comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, defendió esta semana que Europa nunca ha tenido tanto control sobre la migración irregular como ahora; sin embargo, también subrayó que las imágenes desgarradoras que muestran tragedias humanas —con hasta 141 fallecidos según ONGs— deben llevarnos a extraer «las lecciones correctas».
A su juicio, esas lecciones incluyen agilizar devoluciones y estrechar colaboraciones con terceros países. Carmen González, investigadora del Real Instituto Elcano, añade otro matiz importante: esta transformación no puede entenderse sin considerar los conflictos entre Estados miembros surgidos desde 2015 debido a cómo se gestionan los solicitantes de asilo.

