MADRID, 8 Ago. (EUROPA PRESS) – El Ejército de Yemen ha decidido dar un paso al frente y ha anunciado que llevará a cabo una operación militar contra las posiciones de los rebeldes hutíes. Esta decisión llega tras una serie de ataques atribuidos a este grupo que han puesto en jaque tanto a las fuerzas gubernamentales como a la población civil en las provincias de Marib y Hadramaut.
El coronel Majed al Nuzayli, portavoz oficial de las Fuerzas Armadas, no ha tenido reparos en exponer el objetivo: “atacar elementos y equipamiento de los hutíes en distintos frentes”. Un mensaje claro y directo que resuena con fuerza entre los soldados y civiles que están sufriendo la violencia. Al Nuzayli no se ha quedado ahí; también ha descrito estos ataques como “repetidos, traicioneros y terroristas”, subrayando la grave situación que enfrentan.
La voz del pueblo ante el conflicto
En su intervención, además de declarar esta ofensiva, ha hecho un llamado urgente a la unidad entre la población y las tribus del país. “Es momento de respaldar a nuestras fuerzas gubernamentales”, ha insistido, advirtiendo sobre lo que considera intentos foráneos de arrastrar a Yemen hacia conflictos regionales. Es evidente que se siente la presión sobre el suelo yemení; cada rincón está tocado por esta lucha interminable.
No obstante, el comunicado también señala cómo los hutíes están impactando negativamente en la economía nacional mediante el control de recursos vitales y otras medidas fiscales que solo agravan aún más la situación del pueblo. En medio del caos, el Ejército no olvida rendir homenaje a sus efectivos desplegados en diferentes frentes, reconociendo su coraje, firmeza y disciplina en tiempos tan oscuros.
A medida que se intensifican los combates, las autoridades militares dejan claro que cualquier nuevo ataque será respondido con fuerza. La escalada es inminente; ellos saben bien que cada acción trae consigo una reacción. Así pues, Yemen sigue adelante en este camino incierto donde cada día cuenta.

