En el corazón de Pere Garau, un grupo de vecinos, clientes y comerciantes del mercado se han alzado con una voz clara: ¡ya basta! La preocupación por una tapa de ventilación peligrosa en plena plaza ha ido creciendo como la espuma. Esa rejilla, situada justo donde se instalan los puestos durante los días de actividad y cerca de la calle Jafuda Cresques, se ha convertido en un verdadero obstáculo para quienes a diario pisan ese suelo.
Imaginemos un sábado soleado, la plaza rebosante de vida y comercio. De repente, alguien tropieza o cae debido a las grietas que rodean esa tapa. La inquietud se siente en el aire; no es solo una cuestión estética, es una cuestión de seguridad. Los habituales del mercado lo saben bien y no pueden evitar mirar con recelo cada vez que pasan por allí.
¿Quién se hará cargo?
Los residentes han hecho un llamamiento claro al Ajuntament de Palma: estudien la situación y actúen ya. No queremos lamentar un accidente que podría haberse evitado. En ese entorno tan concurrido, sobre todo durante los fines de semana, es crucial tomar medidas para proteger a todos. Las imágenes hablan por sí solas; grietas profundas en el pavimento y parte del espacio sin cobertura hacen que muchos opten por esquivar esa zona.
La comunidad está cansada de esperar respuestas. Necesitamos acción antes de que sea demasiado tarde. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que este problema persista? Es hora de dejar claro que la seguridad debe ser siempre una prioridad en nuestros espacios públicos.

