Una historia más en las playas de nuestra querida Mallorca, donde el sol y el mar no siempre brillan con la misma intensidad. El pasado 4 de agosto, al mediodía, la Policía Local interceptó a una masajista china de 61 años que había estado ofreciendo sus servicios sin autorización. Pero lo curioso es que, además de eso, intentó hacer pasar por otra persona.
Al acercarse a ella los agentes del operativo Setur, todo parecía normal hasta que empezaron a investigar un poco más. Y ahí fue cuando descubrieron que esta mujer ya tenía un historial: seis actas por trabajar sin el permiso correspondiente. Imagínate la escena: mientras los policías trataban de identificarla para imponerle una sanción, su actitud empezó a levantar sospechas.
Identidad falsa y consecuencias
La cosa se complicó cuando comprobaron ciertas inconsistencias en los documentos que había presentado. Como si no bastara con haber estado operando al margen de la ley, ¡ahora también estaba utilizando la identidad de otra persona! Al final, decidieron llevarla a comisaría para verificar su identidad mediante huellas dactilares. Y sí, confirmaron lo peor: ¡usurpación del estado civil!
Así que allí quedó detenida, enfrentándose a un delito grave mientras se tramitaban todas las diligencias necesarias. La situación nos recuerda lo importante que es regular el trabajo en nuestras playas y proteger tanto a turistas como a trabajadores legítimos. Al fin y al cabo, nadie quiere estar en medio de un lío como este en su día de descanso.

