En un nuevo giro de la tensa situación en Yemen, Yahya Sari, portavoz militar de los rebeldes hutíes, ha hecho público un reciente ataque con misiles balísticos que tuvo como blanco un petrolero saudí en las aguas del mar Rojo, cerca de Yanbu. Aunque no se ha especificado la fecha exacta del asalto, lo cierto es que forma parte de una estrategia más amplia: un bloqueo naval dirigido contra Riad.
«El impacto fue preciso», subraya Sari, quien también reveló que en las últimas semanas han golpeado a ocho buques saudíes y forzado a 29 a cambiar su rumbo debido al cerco. Este tipo de operaciones ha llevado a que «el enemigo saudí» se vea obligado a modificar sus rutas desde el estrecho de Bab el Mandeb hacia el norte del mar Rojo. La amenaza es clara: las acciones no solo continuarán, sino que aumentarán. Sari advierte sin tapujos sobre el cierre total de puertos y la imposibilidad de navegación para los petroleros saudíes, sin importar las repercusiones.
Tensiones crecientes en la región
La escalada de ataques y represalias entre ambas partes no hace más que añadir leña al fuego en esta zona ya convulsa del mundo. El contexto se complica aún más tras la reactivación por parte de Estados Unidos de sus ataques sobre Irán. Desde 2014, los hutíes dominan la capital yemeni, Saná, así como otras áreas del norte y oeste del país; mientras tanto, el gobierno reconocido internacionalmente se encuentra acorralado en Adén, al sur.

