Esta semana, el verano en Mallorca alcanza uno de sus momentos más esperados: la inauguración del Festival de Pollença. Un evento que se ha convertido en un clásico del calendario cultural de las Islas Baleares. La Mahler Chamber Orchestra, bajo la batuta del británico Daniel Harding, será la encargada de dar inicio a esta nueva edición. Harding ya dejó su huella en una visita anterior al festival y regresa como uno de los directores más respetados del continente.
En esta ocasión, se presentará junto al brillante Daniil Trifonov, quien interpretará el monumental Primer concierto para piano de Brahms, una obra cargada de emociones gracias a la influencia de Robert Schumann y Clara Wieck. Y como broche final, disfrutaremos de la octava sinfonía de Dvořák, que aunque a menudo queda opacada por su famosa Simfonía del Nuevo Mundo, es igualmente magistral.
Un festín musical para todos los gustos
No podemos quedarnos ahí. Este mismo miércoles, Artà se llenará de ritmo con una Nit de Tango en el Palau de Sant Salvador. Allí se entrelazarán las pasiones del tango con los espectaculares fuegos artificiales que animan las fiestas. Mientras tanto, Porto Cristo iniciará su ciclo Nits de Jazz al Port, donde el Aina Mateu Trio promete hacer vibrar a todos los amantes del jazz en un entorno privilegiado.
Aún hay más: el Festival de Música de Deià presentará un recital a cargo del talentoso Muqi Zhang en Son Marroig. El pianista nos llevará a través de composiciones emblemáticas desde Händel hasta Rakhmàninov, mostrando la evolución pianística a lo largo de tres siglos.
Mañana jueves promete ser otro día emocionante. En Can Gelabert (Binissalem), estará el innovador Niño de Elche, una figura única que mezcla flamenco con experimentación artística. En Andratx sonará la Ponent Big Band mientras que en sa Pobla podremos disfrutar del Goran Levi Quartet, una propuesta emergente dentro del mundo jazzístico internacional.
Y si hablamos del viernes, Palma nos ofrecerá dos experiencias distintas pero igualadas en atractivo: Lixin Zhang tocará obras exigentes como las de Schumann y Prokófiev en el Palau March; y por otro lado, el Castell de Bellver vibrará con los Harlem Gospel Travellers durante el Palma Jazz Festival, aportando energía y espiritualidad a una noche mágica.

