En un sorprendente giro de los acontecimientos, la Guardia Civil ha llevado a cabo una operación monumental en el polígono de Son Castelló, en Palma, donde han intervenido nada menos que 115.535 piezas de joyería falsa. Este golpe se considera la mayor acción contra productos falsificados realizada hasta ahora en las Baleares y ha puesto tras las rejas a cuatro individuos que, presuntamente, estaban detrás de este delito contra la propiedad industrial.
Todo comenzó el pasado 14 de julio, cuando agentes de la Patrulla Fiscal y de Fronteras (PAFIF) decidieron registrar una nave que se sospechaba era un centro neurálgico para distribuir joyería imitación al por mayor y al por menor. ¿La sorpresa? Encontraron miles y miles de artículos que copiaban diseños y marcas famosas del mundo del lujo.
Una investigación meticulosa con resultados impactantes
La historia no termina aquí. La investigación había estado cocinándose a fuego lento durante meses, gracias a diversas inspecciones previas en comercios locales que levantaron las alarmas. Documentos recuperados durante estas revisiones permitieron localizar el corazón logístico detrás del suministro a tantas tiendas en Baleares.
Dentro del operativo se incautaron 38.493 pulseras, 35.994 pares de pendientes, 22.064 collares, 10.811 brazaletes y 8.173 anillos, todos ellos presuntamente falsificados. Para poner un valor a esta enorme cantidad, especialistas llegaron desde Madrid para ayudar con la evaluación. Y si hubieran sido originales… ¡habrían alcanzado cientos de millones! Aunque la realidad es que se vendían mucho más baratas.
Aún queda camino por recorrer en esta historia; la operación sigue abierta y no se descartan nuevas acciones vinculadas a este entramado oscuro que pone en jaque el mercado local.

