La reina Letizia ha vuelto a dejar su huella en Mallorca, esta vez presidiendo la clausura del Atlàntida Mallorca Film Fest, un evento cultural que marca el inicio del verano en la isla. Este año, la decimosexta edición se celebró en el emblemático centro cultural La Misericòrdia de Palma, un lugar que rebosa historia y arte.
Para esta ocasión tan especial, Letizia optó por unos pendientes de la colección ‘Palma’, diseñados por Isabel Guarch. No solo son unas joyas preciosas, sino que llevan consigo un mensaje profundo: representan la acogida y el respeto entre culturas, algo que resuena con el espíritu del festival. ¡Qué bonito es ver cómo estos detalles locales son elegidos para brillar en eventos tan relevantes!
Una tradición bien cuidada
No es la primera vez que la Casa Real se rinde ante las creaciones de Guarch. Desde su debut con un pendiente de la colección Formentor en 2022 durante su estancia en Marivent, Letizia ha mostrado un claro aprecio por estas piezas únicas. Incluso su suegra, doña Sofía, ha hecho lo propio al lucir varios accesorios inspirados en símbolos mallorquines.
Este gesto no es trivial; refuerza el apoyo a los cineastas independientes y al talento local. En una noche donde también brillaron figuras como Javier Bardem, Vicky Luengo, y el director Rodrigo Sorogoyen, se respiraba un ambiente festivo y lleno de creatividad. Todos ellos participaron en la proyección de ‘El ser querido’, una película que seguro dejó huella.
Así que sí, cada año vemos cómo este festival no solo celebra el cine, sino también nuestras raíces culturales. Y qué mejor manera de hacerlo que a través del estilo genuino de nuestras diseñadoras locales. ¿No es maravilloso?

