Imagina la escena: un día cualquiera en una tienda FedEx de Memphis, Tennessee. Los empleados están cumpliendo con su rutina diaria cuando, de repente, se ven envueltos en un torbellino de pánico. ¿La causa? Una enorme iguana que decide escapar de su caja y hacer un tour inesperado por el local.
Roderick Duncan, el propietario del reptil, llegó emocionado para recoger a su nueva mascota. Pero lo que no esperaba era el alboroto que iba a causar. Cuando los empleados le pidieron que abriera el paquete etiquetado como «animal vivo», probablemente pensaron que sería un momento tranquilo. ¡Craso error! Un vídeo del incidente muestra a Duncan abriendo la caja y, justo en ese instante, la iguana sale disparada como un rayo hacia detrás del mostrador.
Pánico entre los trabajadores
Las imágenes son dignas de una comedia: varios trabajadores gritando y corriendo buscando refugio mientras la criatura se pasea alegremente por el lugar. «Era mucho más grande de lo que esperaba», confesó Roderick entre risas en una entrevista posterior. “Probablemente podría haberla agarrado”, añadió, “pero era muy escurridiza”. Es curioso pensar cómo algo tan pequeño puede provocar tal conmoción.
Duncan explicó que las iguanas suelen hacerse las muertas cuando las manipulan, así que esperaba que Titan —sí, ese es el nombre del lagarto— estuviera tranquilo al abrir la caja. Sin embargo, lo único tranquilo fue el suelo tras las rápidas salidas de sus aterrados compañeros.
A medida que la situación se complicaba, uno de los empleados ingenió usar algunas cajas para crear una barricada improvisada y acorralar a Titan. Finalmente, tras unos momentos tensos llenos de risas nerviosas y saltos repentinos, lograron meter a la iguana nuevamente en su bolsa.
A veces la vida nos regala estos momentos inesperados y divertidos; sin duda esta historia será recordada durante mucho tiempo entre los trabajadores del establecimiento.

