La situación en Atenas es alarmante. Desde hace semanas, la región ha estado lidiando con incendios forestales devastadores que se propagan sin control, avivados por vientos implacables. Este sábado, las autoridades se vieron obligadas a evacuar varios pueblos al noroeste de la capital, a unos 60 kilómetros, como medida de precaución. La angustia se siente en el aire.
Un día de rescates y combates contra el fuego
En la bahía de Porto Germeno, situada a aproximadamente 50 kilómetros de Atenas, doce personas fueron rescatadas por la Guardia Costera tras verse atrapadas por un incendio que ya ha arrasado varias casas. La cadena ERT informa que la situación es crítica y fuera de control. Los bomberos no han escatimado esfuerzos; alrededor de 325 efectivos, junto con más de un centenar de vehículos, incluidos camiones y helicópteros, están luchando contra el fuego en 73 puntos distintos del país.
No solo Atenas está en peligro; también hay focos activos en el Peloponeso y otras regiones como Creta, donde las condiciones climáticas han complicado aún más las operaciones aéreas para sofocar las llamas. Aunque se ha conseguido controlar un gran incendio en el sur de Creta, la amenaza persiste.
A medida que los días pasan y los vientos continúan soplando con fuerza, la alerta máxima se mantiene para la región metropolitana de Atenas y parte de Eubea. Es un recordatorio sombrío del poder destructivo del fuego y cómo nuestras comunidades deben estar preparadas para enfrentarlo juntos.

