En un giro de locura que parece sacado de una película, un hombre en China decidió fingir su propia muerte con el único objetivo de eludir la prisión. La historia comienza cuando este individuo, al que llamaremos Si, fue detenido tras ser pillado conduciendo ebrio y sin licencia. Consciente de que esta era su tercera infracción grave, sabía que lo más probable era que le cayera una buena condena.
Pero en vez de enfrentarse a las consecuencias, optó por tomar una decisión drástica. Mientras estaba en libertad bajo fianza, convenció a su familia para que le ayudaran en su arriesgado plan: simular su propia muerte. Así fue como organizó un funeral ficticio y logró engañar a muchos.
El plan maestro del funeral ficticio
Todo comenzó con la compra de un ataúd poco tiempo antes del “evento” y un repertorio de medicamentos dispuestos estratégicamente para dar la impresión de sobredosis. Los vecinos incluso llegaron a afirmar haber visto el cuerpo inerte dentro del ataúd. Sin embargo, la madre y la abuela hicieron todo lo posible por mantenerlo oculto alegando que había sido desfigurado por las drogas.
Mientras sus familiares llevaban a cabo el ritual del entierro, Si estaba ya muy lejos, disfrutando de su nueva vida en una provincia diferente. Sin embargo, no contaba con que la policía no se dejaría engañar tan fácilmente; comenzaron a investigar al notar irregularidades como la compra reciente del ataúd y la falta de certificados oficiales sobre su supuesta muerte.
A través de cámaras de seguridad y extractos bancarios, los agentes lograron rastrear sus pasos hasta dar con él en abril de 2026. Al final, lo atraparon y además se encontró culpable a toda su familia por haber colaborado en el engaño. Ahora enfrenta cinco meses tras las rejas y una multa considerable; no obstante, eso no es todo: su madre y abuela también podrían terminar ante un juez por haberle dado refugio siendo conscientes de sus delitos.

