En una soleada mañana en Marbella, el Mallorca demostró que va cogiendo forma y lo hizo con una victoria convincente sobre el Al Ittihad, marcando el ritmo que su entrenador, Luis García, ha pedido desde el primer día. Con un 4-2 en el marcador, los bermellones dejaron claro que están listos para enfrentar la nueva temporada con intensidad y valentía.
Una primera parte llena de energía
Desde el pitido inicial, se notó la mano del asturiano. Darder abrió la lata a los cuatro minutos con un robo espectacular a Mateo que culminó en gol. ¡Qué manera de arrancar! Aunque los saudíes lograron empatar pronto con un tanto de Mateo, eso no frenó a los locales. Abou Soumahoro se mostró sólido y seguro en defensa y fue recompensado con su propio gol tras un córner bien ejecutado por Pablo Torre.
A medida que avanzaba la primera parte, la confianza del Mallorca se palpaba en cada jugada. La conexión entre Torre y Abdón generó peligro constante; aunque algunos disparos se fueron desviados, las intenciones eran claras: ¡atacar y dominar!
Tras el descanso, Luis García movió sus piezas, introduciendo a Raíllo y Adri Fuentes en busca de mantener ese impulso. Y vaya si lo hicieron. Arnau Tenas tuvo algunas intervenciones clave bajo palos, pero lo más emocionante llegó cuando Pablo Torre volvió a marcar después de una magnífica jugada colectiva.
Luvumbo también dejó huella al aumentar la ventaja con un golazo que encendió al público presente. Aunque Bishri recortó distancias para el Al Ittihad tras un despiste defensivo –algo que habrá que corregir antes del inicio oficial– no empañó lo vivido en el Banús Sport Center.
Así pues, entre goles y buenas sensaciones, este Mallorca está construyendo algo grande. Con mucho por ajustar aún y futbolistas por llegar, queda claro que hay talento y ganas suficientes para hacer ruido esta temporada.

