En el vestuario del Mallorca, algo ha cambiado. Quizá sea la ausencia de Johan Mojica, que aún está disfrutando de su descanso tras el Mundial con Colombia, pero lo cierto es que ahora se escucha mucho menos reggaeton que antes. En Marbella, los jugadores se duchan al ritmo de música dance comercial y otros géneros, dejando atrás esa música urbana que solía sonar a todas horas.
Último amistoso y regreso a casa
Hoy, a las 10 de la mañana (en IB3 Televisió), el Mallorca se enfrenta al Al Ittihad de Arabia Saudí en su último partido de pretemporada en esta concentración marbellí. Sin embargo, este duelo tendrá lugar en el Banús Football Center, un cambio respecto a los campos donde han estado entrenando. Después del partido, la expedición tiene programado un vuelo charter para regresar a Mallorca por la noche. Curiosamente, algunos jugadores están impacientes por volver y no entienden por qué no pueden volar antes.
Ayer, durante uno de los entrenamientos, Marc Bartra, central del Real Betis y antiguo conocido del club mallorquinista, se convirtió en un espectador más desde las gradas del Marbella Football Center. La competitividad entre los jugadores va más allá del campo; también disfrutan de intensas partidas de cartas en los salones del Hotel Bakour Oh Nice Costa del Sol.
Bajo la dirección del técnico Luis García, quien ha sido futbolista profesional y entiende las necesidades del grupo, han tenido tres tardes libres tras duras sesiones matutinas. Aunque han dedicado tiempo a ver vídeos y algunos jugadores se han sometido a tratamientos físicos durante este corto stage, parece que hay una buena mezcla entre trabajo duro y momentos de relajación comparado con anteriores concentraciones bajo otros entrenadores.

