El corazón de Menorca se siente más pesado hoy. La noticia del fallecimiento de Toni Benejam Lluch, a sus 90 años, ha dejado una profunda huella en todos aquellos que aman el trote y el baloncesto. Su figura ha sido fundamental durante décadas, especialmente en Ciutadella, donde dejó su marca imborrable.
Desde la Real Sociedad Hípica de Ciutadella, no podían ocultar su tristeza: «Perdemos a un gran socio y a un amigo muy querido», decían al recordar cómo su dedicación y amor por el hipódromo contribuyó a mejorar la comunidad. El Hipódromo de la Torre del Ram también se sumó al luto, recordando su inquebrantable compromiso con este deporte que tanto amaba.
Un legado en el baloncesto menorquín
No solo fue un referente en el mundo del trote; Toni Benejam fue clave para el desarrollo del baloncesto en la isla. Como fundador y primer presidente del Boscos de Ciutadella, marcó el rumbo desde los primeros pasos de este club emblemático. En 1961, cuando se inscribieron en la liga regional de Baleares, comenzó una historia que resonaría durante generaciones.
Hoy, mientras nos despedimos de él, recordamos con cariño todo lo que aportó al deporte menorquín y cómo su espíritu vivirá siempre entre nosotros.

