En la mañana del 22 de julio, mientras Madrid se despertaba, el Kremlin decidió hacer una lectura de los recientes movimientos en la cúpula militar ucraniana. A través de su portavoz, Dimitri Peskov, dejaron claro que estos cambios son más que una simple reestructuración; son una señal evidente de que el régimen de Kiev podría estar tambaleándose. Sin embargo, Peskov fue prudente al comentar sobre la destitución de Oleksandr Sirski, quien había liderado las Fuerzas Armadas. Su reticencia se disipó rápidamente y afirmó que “se ve a simple vista” que hay problemas internos.
Cambios y descontento en Ucrania
Pese a estas declaraciones, el portavoz del Kremlin no espera que la llegada de Mijailo Drapati como nuevo comandante cambie nada en el frente. Las operaciones militares rusas continúan con normalidad y ellos consideran que todo este movimiento es solo ruido en un sistema ya conocido. Pero la realidad es más compleja. La nueva dirección militar ucraniana tomó posesión tras días agitados, donde Zelenski sorprendió a todos con la destitución no solo de Sirski, sino también del ministro de Defensa, Mijailo Fedorov.
Las tensiones entre Sirski y Fedorov eran un secreto a voces desde hace tiempo. La incapacidad para comunicarse sin la mediación del presidente se convirtió en un problema evidente, algo que Zelenski ya había señalado como incompatible con las exigencias de esta guerra tan dura. Y aunque muchos esperaban un cambio positivo, lo cierto es que la salida del exministro provocó descontento en las calles. La opinión pública considera a Fedorov uno de los artífices de algunos éxitos militares y eso fue suficiente para ver protestas masivas pidiendo su regreso.
Con cada nuevo cambio al frente del Ministerio de Defensa —ya van cinco desde febrero de 2022— los ciudadanos cuestionan si realmente están avanzando hacia una estrategia efectiva o simplemente tirando a la basura su esfuerzo por ganar esta guerra. En este contexto crítico y decisivo para Ucrania, Zelenski parece querer dar un golpe sobre la mesa, intentando recuperar esa unidad necesaria para enfrentarse al enemigo.

