Este miércoles, a partir de las 20:10 y hasta las diez de la noche, se ha convocado una concentración en la Plaza de Cort que promete ser todo un evento. ¿El motivo? La cancelación del tradicional sopar a la fresca vecinal. Los colectivos Brunzzit, junto con la Associació de Veïns Canamunt y los ateneos La Fonera y l’Elèctrica, están alzando su voz para denunciar las barreras que se han puesto a esta cena comunitaria que se repite sin problemas todos los miércoles durante julio y agosto en diferentes rincones de nuestra ciudad.
La Plaza de Cort, un espacio prohibido
Sin embargo, parece que este año la Plaza de Cort se ha convertido en un territorio vedado para el encuentro entre vecinos. Por eso, este miércoles han hecho un llamamiento a todos para llevar su pamboli y cenar en protesta, sin mesas ni sillas, ante el silencio administrativo del Ajuntament de Palma. Curiosamente, este mismo lunes ya había mesas y sillas municipales preparadas para lo que debía ser una velada agradable dos días después.
Fuentes cercanas a Canamunt han declarado: «Lo único seguro es que en Cort no habrá un sopar a la fresca como es habitual. Ayer [martes], el Ajuntament retiró las mesas y sillas colocadas previamente en Plaza Quadrado». A pesar de esto, los colectivos mantienen firme su convocatoria en Plaza de Cort, dado que no han recibido ninguna negativa oficial por escrito.
Pese a las alternativas ofrecidas por Cort para celebrar el Sopar a la Llesca en otros lugares como Plaza Quadrado o Llorenç Bisbal —que fueron rechazadas— los organizadores siguen defendiendo su derecho a utilizar este espacio público donde estaba previsto desde marzo realizarlo.
Los Sopars a la Llesca tienen como objetivo recuperar esos espacios públicos que últimamente parecen estar copados por terrazas turísticas. Así que este miércoles queremos hacer ruido y señalar las dificultades burocráticas que enfrentamos como comunidad cuando intentamos disfrutar de nuestros espacios comunes.
A las ocho está prevista una rueda de prensa donde se quiere denunciar «la negativa tardía del Ajuntament sobre el Sopar a la Llesca planeado dentro del programa festivo Canamunt 2026», así como resaltar esos obstáculos administrativos que impiden organizar actividades comunitarias adecuadamente. Desde Brunzzit nos advierten: «La negativa municipal nos llegó verbalmente solo dos días antes del evento programado y sin ninguna justificación formal».

