La tragedia se desató en la mañana de este lunes en Pollença, cuando un ciclista de 83 años perdió la vida tras ser arrollado por un vehículo. El culpable, un joven de 30 años originario del Magreb, decidió darse a la fuga, pero no pudo escapar de la justicia por mucho tiempo.
Fue alrededor de las 7.50 horas cuando el ciclista, que circulaba correctamente por la MA-2200, se encontró con un Mercedes ML280 que lo adelantó imprudentemente. En lugar de asegurarse de regresar a su carril con cuidado, el conductor arrolló al hombre y siguió su camino como si nada hubiera pasado. La víctima salió despedida hacia un canal de drenaje junto a la carretera.
El heroísmo en medio del desastre
Afortunadamente, una doctora del PAC de Pollença que estaba fuera de servicio no dudó en detenerse para intentar reanimar al ciclista mientras llegaban los agentes locales. Lamentablemente, a pesar de sus esfuerzos y los del equipo sanitario que llegó después, no pudieron hacer nada para devolverle la vida.
Finalmente, el conductor fue detenido alrededor de las 17.30 horas y enfrenta serias acusaciones: homicidio por imprudencia y abandono del lugar del accidente. Esta historia nos recuerda lo frágil que puede ser la vida y cómo algunas decisiones pueden tener consecuencias devastadoras.

