La madrugada del pasado 20 de julio, Palma se despertó con el eco de los gritos de alegría por la victoria de España en el Mundial. Pero claro, tras una celebración así, venía la realidad: había que limpiar. Emaya no se quedó atrás y decidió poner toda la carne en el asador. Activaron un dispositivo especial para recuperar las calles, y vaya si lo hicieron.
Un gran esfuerzo para una gran fiesta
A las 4:00 horas ya estaban en marcha. La plaza de Joan Carles I, el aparcamiento de Son Moix y el recinto de Son Fusteret fueron los puntos elegidos para una limpieza integral. Con más de 100 cubos adicionales listos para recoger residuos y un equipo humano formado por 25 operarios, ¡no dejaron nada al azar!
No solo eso; contaron con 14 vehículos especializados, porque cuando se trata de devolverle a la ciudad su esplendor tras una celebración masiva, no hay tiempo que perder. En Son Fusteret, tres barredoras trabajaban sin descanso mientras otros equipos vaciaban cubos. En Son Moix, hacían lo mismo antes incluso de que abriera sus puertas el recinto deportivo.
El trabajo fue incansable y a las 12:30 horas ya estaban dando por finalizadas las tareas. Aunque aún no sabíamos cuánta basura habían recogido, desde el Ajuntament destacaron que Palma había recuperado la normalidad en tiempo récord. Esto no hubiera sido posible sin el esfuerzo desmedido de los operarios de Emaya desde primeras horas del día.
Por último, quisieron agradecer tanto al personal como a las aficiones por su comportamiento ejemplar durante esta gran fiesta del fútbol. Así es como se celebran los triunfos: con pasión y también con responsabilidad.

