Este domingo, Lionel Messi se enfrenta a un momento crucial en su carrera. Es su tercera final de la Copa del Mundo, una oportunidad dorada para sumar otro título a su ya impresionante palmarés. Sin embargo, hay que recordar que no siempre fue así de sencillo para él con la selección argentina. En ese mismo estadio, el MetLife Stadium, hace una década decidió colgar las botas internacionales tras sufrir otra dura derrota. Fue allí donde anunció su retirada después de perder su cuarta final.
Un camino lleno de espinas
Messi ya había triunfado con el Barcelona, pero esa espinita con Argentina seguía clavada. La primera oportunidad llegó en 2007 durante la final de la Copa América; sin embargo, Brasil se impuso y dejó a la albiceleste con las manos vacías. Tras varios años y otra final perdida en 2014 contra Alemania, parecía que el destino le tenía reservado más sufrimiento cuando llegó nuevamente a las finales en 2015 y 2016 contra Chile. En ambas ocasiones cayeron en penales, siendo el segundo golpe aún más doloroso al fallar Messi uno de esos tiros decisivos.
Al finalizar aquel partido fatídico en el MetLife Stadium, sus palabras resonaron en todo un país: «Lo primero que se me viene es que ya está, se terminó para mí la selección…» Fue un momento desgarrador para todos los argentinos que llevaban años viendo cómo luchaba por conseguir ese anhelado título.
Pero lo mejor estaba por llegar. Afortunadamente, Messi reconsideró su decisión y regresó al equipo nacional con un mensaje claro: «Amo demasiado a mi país y a esta camiseta». Así comenzó una nueva era para Argentina; desde entonces han llovido trofeos: una Copa América en 2021 y hasta una victoria épica ante Francia en Qatar 2022.
Ahora vuelve al MetLife Stadium como un héroe renovado, listo para conquistar su quinto título con Argentina. La vida puede dar giros inesperados y esta vez, es hora de redimirse y demostrar que nunca es tarde para alcanzar tus sueños.

