Este fin de semana, la Copa del Mundo en Montreal fue el escenario donde los palistas españoles dieron lo mejor de sí. Aunque el brillo del metal les fue esquivo, la representación mallorquina brilló con fuerza, gracias a Àngels Moreno, quien se colgó una medalla de bronce y otra de oro en C2 500 y 200 metros. Sin embargo, la historia no termina ahí; Marcus Cooper Walz y Álex Graneri, dos nombres que nos suenan a todos, también dejaron huella al alcanzar las finales A.
Una lucha digna de recordar
En el caso de Marcus, este joven compitió junto a sus compañeros Adrián del Río, Rodrigo Germade y Carlos Arévalo en K4 500. Lucharon codo a codo pero se quedaron en la octava posición con un tiempo de 12:23.23. A poco más de un segundo del oro húngaro (1:22.10), que no les permitió llevarse una medalla esta vez. ¿Y qué decir de Álex? El palista se enfrentó a la Final A de K1 500 metros, terminando octavo con un crono de 1:40.18, mientras el alemán Jacob Schopf se llevaba la victoria marcando un tiempo impresionante.
A pesar del resultado, ambos mostraron su capacidad para estar entre los mejores y dejan claro que están listos para seguir peleando por su lugar en el Mundial que se celebrará en Poznan, Polonia. En este deporte tan exigente, cada experiencia cuenta y ellos han demostrado que saben pelear hasta el final.

