El Real Mallorca ha vuelto a hacer historia al anunciar el regreso de Zito Luvumbo, un extremo angoleño que dejó huella en su corta estancia. Viene cedido del Cagliari italiano por una temporada, con la posibilidad de compra al final del curso. Aunque solo jugó diez partidos la pasada temporada, su destreza y velocidad lo convirtieron en un favorito para los aficionados, quienes ansiaban verlo de nuevo luciendo la camiseta bermellona.
Un cariño que se siente
Luvumbo llegó a Palma con muchas ganas de triunfar. En sus propias palabras, «sentí el cariño de la afición y no dudé en volver». Después de terminar la última temporada con una lesión que le impidió participar en los momentos clave, su deseo de regresar es claro. A pesar del descenso del equipo a Segunda División, el angoleño está decidido: «Quiero ayudar al equipo a conseguir grandes cosas».
A medida que se acerca el inicio de la nueva campaña, Luvumbo se muestra optimista. La llegada del nuevo entrenador, Luís García, trae consigo una chispa renovada y él está ansioso por demostrar su valía bajo su mando. Aunque todavía no han tenido una charla personal directa, confía en las ideas que ha visto implementadas por García y está listo para darlo todo.
El extremo también destaca la importancia de la afición: «Con su apoyo y el trabajo conjunto podemos lograr grandes metas este año». Ha compartido que no solo él se ha enamorado del Mallorca; toda su familia ahora comparte esa pasión. Su anhelo es conectar con los seguidores desde el primer momento: «Sé que no fue un final feliz el año pasado, pero estoy convencido de que juntos podemos crear algo especial esta temporada».
Así las cosas, Luvumbo vuelve a Son Moix con un único objetivo: luchar codo a codo con sus compañeros para devolver al Mallorca donde pertenece: ¡a Primera División!

