La noche del pasado miércoles, algo insólito ocurrió en las calles de Palma. A las 02:20 horas, la Policía Local no pudo evitar quedarse boquiabierta al interceptar a dos chavales de 15 y 17 años, que se habían dado a la fuga sobre una moto robada. Sin casco y con toda la desfachatez del mundo, habían decidido hacer caso omiso a un semáforo en rojo. Pero no contaban con que los agentes estaban al acecho.
Una persecución inesperada
Todo comenzó cuando una patrulla de la Unidad de Seguridad Integral (USEI) circulaba por la calle General Riera. De repente, tuvo que esquivar a esta motocicleta que se saltó el semáforo como si nada. Fue entonces cuando los policías notaron que los ocupantes viajaban sin casco, lo cual ya presagiaba problemas. Así que iniciaron una persecución por las calles Costa de les Germanetes y Andreu Torrens.
Los chicos, al verse acorralados, decidieron tirar la moto al suelo e intentar escapar corriendo. Pero fue en vano; pronto fueron atrapados por los agentes. Durante su identificación, el conductor intentó escabullirse diciendo que la moto pertenecía a «un amigo de una amiga», aunque no supo dar más detalles.
Las investigaciones rápidas revelaron que este menor jamás había tenido permiso para conducir y que su vehículo estaba marcado como robado en la base de datos de la Guardia Civil de Campos. Un lío monumental del que ahora tendrían que rendir cuentas.
Los agentes decidieron contactar con sus familiares para informarles sobre los delitos en los cuales estaban implicados sus hijos y les notificaron sobre su obligación de presentarse ante el juez. Después levantaron las actas pertinentes para entregar a ambos menores bajo custodia familiar.
En cuanto a la moto, fue llevada al depósito municipal de Son Toells, ya que no lograron localizar a su propietaria por teléfono. Sin embargo, gracias a las redes sociales y un poco de suerte, pudieron contactarla y ella se personó rápidamente en comisaría para recuperar su vehículo, aunque este presentaba daños evidentes: un puente hecho en el motor y una cerradura rota.
No todo fue negativo; la mujer aprovechó sus plataformas sociales para expresar su agradecimiento hacia los agentes por haber atrapado a los culpables del robo. Por otro lado, las diligencias han sido enviadas a la Fiscalía de Menores para seguir con este triste pero necesario proceso judicial.

