El próximo 9 de julio, los ojos del mundo se centrarán en Boston, donde Kylian Mbappé y Achraf Hakimi se enfrentarán de nuevo. Pero esta vez no solo como jugadores, sino como capitanes de sus respectivas selecciones. ¡Qué historia la suya! A pesar de que Kylian ha dejado atrás al PSG para cumplir su sueño en el Real Madrid, la amistad entre ellos sigue intacta.
Recientemente, durante el segundo partido de la Copa de África, vimos a Mbappé en las gradas apoyando a su amigo. «Siempre es un placer recibir a un amigo en mi país», decía Achraf, quien no puede evitar sonreír al recordar cómo Kylian disfruta de Marruecos y su cultura. Pero claro, a ninguno le gusta perder y menos por culpa del otro.
Una revancha esperada
Este encuentro tiene sabor a revancha para Achraf, que todavía recuerda esa derrota sufrida en las semifinales del Mundial pasado. Sin embargo, lo curioso es que esta vez no podrán verse antes del partido como hicieron en Doha; los kilómetros entre ellos son una barrera que no podrán saltar. Lo que sí está claro es que ambos vivirán este duelo con una emoción especial.
La relación entre estos dos futbolistas ha crecido desde sus días juntos en el PSG. En plena pandemia, cuando Achraf llegó al club parisino por 60 millones, fue Mbappé quien lo acogió y ayudó a integrarse en un vestuario dominado por otros compañeros. Ambos encontraron afinidad rápidamente y empezaron a compartir mucho más allá del campo.
A medida que se acercaba el Mundial de Qatar, incluso se permitieron momentos de distracción hablando sobre sus vacaciones mientras competían. «Hablábamos todos los días e incluso organizamos nuestras escapadas mientras jugábamos», recordaba Kylian con nostalgia.
Así va forjándose una amistad sólida como una roca. Con cada encuentro entre estos dos titanes del fútbol mundial nos recuerdan que más allá de la rivalidad deportiva siempre hay espacio para la camaradería y el respeto mutuo.

