En un pequeño rincón de Pensilvania, un mapache decidió que la rejilla metálica que cubría un desagüe pluvial era el lugar perfecto para asomarse. Pero lo que parecía una curiosidad inofensiva se convirtió rápidamente en un gran lío. Con la cabeza atrapada y sin poder moverse, el pobre animal estaba en serios problemas.
Los héroes del rescate
Los bomberos del municipio de Rostraver no tardaron en recibir la llamada de auxilio. «Intentamos ayudar al mapache de varias maneras, pero nada funcionó», comentaba Scott Sokol, jefe de Policía local, con cierto tono de frustración. No les quedó más remedio que recurrir a las herramientas más impresionantes: una cortadora hidráulica conocida como las ‘mandíbulas de la salvación’. Y así fue como, tras unos momentos tensos, lograron liberar al pequeño travieso.
La operación fue todo un éxito. “Logramos sacar la rejilla con el animal enganchado, la cortamos y finalmente lo liberamos. En cuanto estuvo libre, salió corriendo como si no hubiera pasado nada”, añadió Sokol con una sonrisa. Al final del día, ese mapache puede seguir explorando su mundo sin miedo a quedarse atascado nuevamente. A veces, incluso los animales necesitan un poco de ayuda humana para salir adelante.

