La situación de Fernando Alonso está en boca de todos. En el vibrante mundo de la Fórmula 1, donde las luces y los motores rugen al unísono, su presente es motivo de preocupación. El Gran Premio de Hungría se acerca, y con él, la esperanza de que su Aston Martin pueda dar un giro a esta historia que parece estancada. “Está vigilando el nuevo paquete, si funciona espero que le veamos otra temporada más”, comentaba Adrian Newey, el gurú detrás del proyecto.
Un diagnóstico claro
Pero hay voces que saben lo que está pasando y no tienen pelos en la lengua. Giancarlo Fisichella, ex compañero de Alonso en Renault durante aquellos años dorados de 2005 y 2006, ha sido contundente: “Quizá está viviendo el peor momento de su carrera. Tiene 44 años y lucha por las últimas cuatro posiciones”. Y es que no es fácil ver a un piloto con tanto talento lidiar con una situación así. No es bueno para él; necesita encontrar motivación.
Los aficionados ven cómo su ídolo se debate entre las últimas plazas, algo insólito para alguien que ha dado tantas alegrías al motor español. Fisico recuerda los tiempos gloriosos mientras observa cómo ahora Alonso parece perderse entre las sombras del circuito: “En un par de carreras llegará la evolución B y puede que Fernando se divierta más”. Las mejoras son esenciales en este deporte, donde cada pequeño cambio puede marcar la diferencia.
A pesar del panorama desolador, también hay rumores sobre su futuro. “He escuchado que quiere seguir un curso más”, apuntó Fisichella sobre la posibilidad de que Alonso continúe si ve alguna luz al final del túnel. No obstante, el italiano no duda en reconocer el talento duradero del asturiano: “Él y Lewis están en un buen momento de forma; tienen mucha experiencia y son rápidos”.
A veces es complicado ver a leyendas como él luchando por salir del fango. Pero quienes conocen bien a Fernando saben que aún tiene mucho por ofrecer. La pregunta queda en el aire: ¿podrá Alonso resurgir o esta será una etapa más en su complicada carrera?

