MADRID, 7 de julio. En una jornada tensa y marcada por la incertidumbre, el Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) ha decidido tomar cartas en el asunto. Este martes, han lanzado lo que describen como «fuertes» ataques contra Irán. ¿La razón? Las recientes «agresiones» iraníes hacia buques comerciales que transitaban por el crucial estrecho de Ormuz, un punto estratégico para la navegación internacional.
Un conflicto que se intensifica
Las fuerzas estadounidenses no se andan con rodeos y afirman que estas acciones buscan imponer un alto costo a quienes pongan en peligro a los civiles en el mar. En sus propias palabras, han señalado que «la agresión demostrada por Irán fue injustificada y peligrosa», subrayando la clara violación del alto el fuego vigente.
El clima se volvió aún más candente cuando este mismo día se produjo un ataque contra el buque qatarí ‘Al Rekayyat’, mientras navegaba cerca del estrecho. Desde Doha no han tardado en reaccionar, acusando a Irán de realizar un «ataque inaceptable» que compromete tanto la seguridad de la navegación internacional como el suministro energético global. Esto no es solo un cruce de declaraciones; es una manifestación alarmante del deterioro de las relaciones en la región.

