En pleno corazón de Son Cladera, un grupo de personas mayores ha visto cómo su refugio se convertía en polvo y cenizas. El pasado 2 de julio, la Asociación de Gente Mayor fue desahuciada, y la comunidad no puede quedarse callada. El PSOE de Palma, junto al Consell de Mallorca, ha alzado la voz pidiendo explicaciones al alcalde sobre esta situación tan dolorosa.
Un clamor por soluciones
Francesc Dalmau, portavoz socialista en Cort, ha sido claro: «El Pleno del Ajuntament aprobó por unanimidad una moción para que se buscara una solución junto a la asociación». Sin embargo, parece que esas palabras se las llevó el viento. La realidad es que el alcalde no ha movido un dedo para proteger a nuestros mayores, quienes llevan años esperando una respuesta. Dos años y medio han pasado desde que empezaron a sonar las alarmas y ahora están en la calle.
Dalmau también recordó que el Ajuntament era consciente del problema. «Tenía que hacer un trabajo que no ha hecho», dijo con frustración. La falta de acción para encontrar espacios alternativos es una herida abierta en nuestra comunidad. Nos enfrentamos a un monocultivo turístico que ignora las necesidades reales de nuestros mayores.
Este desahucio no es solo un asunto administrativo; es un golpe directo al corazón de Son Cladera. ¿Qué futuro les espera a aquellos que solo buscan compañía y apoyo? Es hora de exigir respuestas y acciones concretas para garantizar que los derechos de nuestros mayores sean respetados.

