En una jornada marcada por el intenso calor, Jannik Sinner, el joven prodigio italiano y actual campeón de Wimbledon, se enfrentó a su propio desafío: no solo tenía que lidiar con su rival, Jan-Lennard Struff, sino también con un termómetro que alcanzaba los 30 grados. A pesar de las adversidades, Sinner salió victorioso en tres sets (7-5, 7-6(4), 6-3) y demostró que está hecho de otra pasta.
Un partido bajo presión
Sinner comenzó el encuentro en la pista 1 del All England Club, lejos del bullicio de la central. Mientras tanto, el público se preguntaba si podría soportar las exigencias del juego. Al fin y al cabo, sabemos que el calor puede ser su punto débil. Pero nuestro protagonista no se dejó intimidar. En la primera manga, Struff le dio guerra hasta llegar a un emocionante cinco iguales antes de que Sinner rompiera su servicio por primera vez.
Aunque Struff intentó recuperar terreno en el segundo set e incluso llegó a forzar un tie-break, Sinner se mostró firme y rápido. Entre juegos, lo vimos aplicándose toallas con hielo; una imagen que nos recuerda lo duro que es competir en esas condiciones. Con esta victoria rápida, ahora tiene dos días para descansar y prepararse mentalmente para lo que viene.
A la espera de su próximo rival, todos están pendientes del duelo entre Novak Djokovic y Felix Auger-Aliassime. Si Djokovic cumple con su rol como favorito, podríamos estar ante una final anticipada entre él y Sinner. Dos campeones luchando por llevarse nuevamente el prestigioso trofeo a casa.

