En un ambiente cargado de expectativas y emociones, Luis García se presentó como nuevo entrenador del RCD Mallorca. Con una sonrisa que reflejaba su determinación, dejó claro que su objetivo principal es ilusionar a la gente. «Vamos a trabajar mucho en eso; si lo conseguimos, estaremos más cerca de lograr nuestros objetivos», afirmó con pasión.
El técnico ovetense no tardó en recalcar la importancia de la palabra ‘equipo’. Para él, construir un buen grupo es esencial para competir en una Segunda División que ya conoce bien. «Necesitamos ser fiables, sólidos y sobre todo solidarios. Debemos llevar la ambición grabada a fuego en nuestras cabezas», explicó mientras evocaba momentos pasados del club.
Unidos por un mismo sueño
Luis sabe muy bien lo que significa el mallorquinismo. Recordó aquellos días agónicos de 2005 cuando todos juntos lograron salvar al equipo. «Es momento de estar unidos. La decepción por el descenso ha sido dura, pero ahora hay que inyectarle energía e ilusión a este proyecto». Su mirada brillaba al hablar de la conexión con los aficionados: «Si logramos engancharlos, sé perfectamente hasta dónde puede llegar este club».
No obstante, también advirtió sobre las dificultades que presenta la categoría. «Es larga y complicada; ganar no será fácil en ningún campo», admitió. Pero ese desafío lo ve como algo bonito y emocionante: “La clave estará en tener equilibrio mental y saber afrontar las rachas”. Y así, con esa filosofía clara, espera formar un equipo atractivo tanto con balón como sin él.
García se mostró optimista sobre la construcción del plantel: ya ha charlado con jugadores clave como Martin Valjent y Pablo Torre. «Queremos tener a los mejores y ellos son fundamentales para nosotros». También habló de Sergi Darder, quien parece estar listo para darlo todo desde el inicio.
Por último, Luis expresó su gratitud hacia el club por confiar nuevamente en él: «Vengo con mucha energía e ilusión sabiendo lo que representa el Mallorca para mí». Sin duda, esta nueva etapa promete ser apasionante y está llena de retos por delante.

