Hoy, en un día que promete ser el inicio de algo grande para el Real Mallorca, Luís García ha puesto un pie en la isla. Con esa chispa en los ojos que solo tienen quienes vienen con ganas de hacer historia, el nuevo entrenador no ha dudado en expresar su confianza: «La dirección deportiva está trabajando muchísimo para hacer un buen proyecto«.
Un equipo sólido como base
García, cuyo fichaje se oficializó hace apenas unos días, llegó acompañado por Sergio Marty, la mano derecha del director deportivo Pablo Ortells. Al descender del avión, dejó claro que lo fundamental es construir un equipo fuerte antes de pensar en metas más grandes. «Primero hay que hacer un buen equipo y después ya veremos«, afirmó con determinación.
Con una mezcla de ilusión y responsabilidad, Luis está listo para dirigir su primer entrenamiento este miércoles en Son Bibiloni. Pero antes, los jugadores pasarán por un reconocimiento médico los días lunes y martes para asegurarse de que todo esté listo para comenzar esta nueva aventura juntos. Tras la marcha de Martín Demichelis, la llegada de García supone una bocanada de aire fresco y esperanza tras una temporada complicada.
Afronta este reto con el objetivo claro de recuperar la categoría perdida y devolver al Mallorca a donde merece estar: entre los grandes del fútbol español. El club confía plenamente en sus capacidades para forjar un grupo competitivo desde el arranque. Como él mismo dijo ante los medios hace poco: el camino hacia el ascenso empieza aquí.

