La edición 113 del Tour de Francia, que celebra los 70 años desde la única victoria de un ciclista mallorquín en esta competición, llega con una gran ausencia: por primera vez desde 2018, no habrá representación isleña en la línea de salida. La falta de Enric Mas, estrella del Movistar Team y querido por todos, ha dejado a los aficionados con un sabor amargo. Desde su llegada al equipo telefónico en 2020, siempre había estado presente y ahora, tras varios años llenos de luchas y triunfos parciales, su ausencia se siente más que nunca.
A lo largo de su carrera, Enric ha vivido momentos memorables. Recordamos su debut en el Tour en 2019 cuando incluso llegó a vestirse como el mejor joven. Pero también ha enfrentado desafíos difíciles; caídas, COVID y una operación han marcado su trayectoria reciente. A sus 31 años, ha decidido dar un giro a su historia y centrarse este año en La Vuelta, mientras otros como Cian Uijtdebroeks toman el relevo para esta Grande Boucle.
Un legado sin continuidad
No todo son malas noticias para nuestro protagonista; aún guarda recuerdos dulces como el podio en los Campos Elíseos con el Movistar Team. Y aunque Albert Torres fue el primer menorquín que finalizó un Tour desde la era moderna en 2022, el vacío dejado por Enric nos recuerda que desde 2019 siempre había habido al menos un mallorquín compitiendo. Antes de él fueron Joan Horrach y otros como Toni Tauler o Toni Colom quienes dejaron huella durante los años dorados del ciclismo isleño.
El ciclismo balear está pasando por una etapa complicada. Con cada edición del Tour se siente la nostalgia de aquellos tiempos donde los mallorquines brillaban con luz propia. Ahora solo queda esperar a ver cómo evoluciona la situación mientras nos aferramos a los recuerdos y esperanzas futuras. ¿Podremos recuperar esa chispa algún día?

