En una jugada que ha dejado a muchos boquiabiertos, Flávio Bolsonaro, senador y precandidato ultraderechista a la presidencia de Brasil, ha hecho llegar un documento al Gobierno de Estados Unidos. En este texto, propone ventajas comerciales para las empresas estadounidenses y plantea unas condiciones para el sistema de pago brasileño, Pix, que no han pasado desapercibidas.
Bolsonaro sugiere que Brasil debería «liberarse de las ataduras» del Mercosur, el bloque comercial que une a varios países sudamericanos. ¿El motivo? Según él, reforzar el comercio bilateral con EEUU. Además, pide a la Casa Blanca que posponga un arancel del 25% hasta después de las elecciones. Una maniobra que Lula ha calificado de «acto de traición a la patria».
El dilema del sistema Pix
La propuesta se adentra en aguas turbulentas cuando se menciona a Pix. Este sistema de pagos electrónicos, creado por el Banco Central brasileño durante el mandato de Jair Bolsonaro, es considerado un logro nacional. Pero Flávio quiere asegurarse de que no se relacione con otros sistemas «no occidentales», haciendo referencia explícita a China.
A pesar del rechazo por parte del Gobierno estadounidense sobre posibles conflictos de intereses con Pix, Flávio insiste en que disminuir la carga regulatoria sobre las tarjetas de crédito podría abrir nuevas oportunidades para los consumidores brasileños y favorecer el crecimiento económico. Sin embargo, mientras él promueve estos cambios, la Casa Blanca ya ha expresado sus preocupaciones acerca del impacto negativo que podría tener en sus propias empresas como Visa o Apple.
Lula ha reaccionado con firmeza ante estas propuestas. Al respecto dice: “Abogar por eliminar Mercosur es un ataque directo al pueblo brasileño”. El presidente defiende lo que considera uno de los bloques económicos más importantes y asegura que nunca permitirá que Pix sea entregado a intereses extranjeros. Para Lula, lo peor es ver cómo la familia Bolsonaro intenta beneficiar al país norteamericano mientras debilitan los intereses nacionales.
Al final del día, este intercambio entre Flávio Bolsonaro y Trump es mucho más que una simple oferta comercial; es un reflejo del tira y afloja político entre dos naciones. Y en medio de todo esto está Brasil buscando su camino hacia adelante.

