La situación en Ucrania sigue siendo devastadora. La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha dejado claro que las palabras no son suficientes para frenar el sufrimiento. En su último mensaje, afirmó que “cuanto más ataque Moscú a civiles, más sanciones habrá que imponer”. La madrugada del jueves trajo consigo una nueva oleada de ataques rusos sobre Kiev, dejando al menos 13 muertos y más de 30 heridos. Un escenario desolador.
La respuesta de la UE ante el horror
Kallas anunció que propondrá nuevas sanciones a los Estados miembros para presionar a Rusia. “No podemos quedarnos de brazos cruzados”, sentenció. Para ella, es fundamental un apoyo militar sostenido a Ucrania. Y no solo eso: también se ha dado un paso importante con un desembolso inicial de 6.000 millones de euros del paquete europeo destinado a reforzar la defensa de Kiev.
Los ataques recientes han sido terribles; misiles y drones han caído sobre la ciudad mientras se contabilizan los daños: edificios destruidos y calles devastadas por el horror. La Fuerza Aérea Ucraniana informó que fueron lanzados 74 misiles y cerca de 500 drones en este ataque masivo, aunque sus defensas lograron derribar una buena parte.
Desde el Ministerio de Defensa ruso aseguran que esto es una respuesta necesaria a lo que ellos llaman “ataques terroristas” desde Kiev hacia sus propias infraestructuras. Sin embargo, aquí nadie puede olvidar el dolor humano detrás de cada cifra o declaración oficial.

