El drama de lo ocurrido en la Soledat sigue dando de qué hablar. Este lunes, un menor de 17 años decidió dar un paso al frente y entregarse a la Policía Nacional en Palma. Se trata del chico que, junto a otros dos cómplices, participó en el asalto brutal a Tomeu Vera, un anciano de 88 años. Las cámaras de seguridad no mienten: grabaron cada instante del acto violento.
Un giro inesperado
Este adolescente, originario de Senegal, se había dado a la fuga tras el robo en casa del octogenario. Sin embargo, la presión ejercida por las autoridades fue suficiente para que decidiera presentarse ante los agentes. El Grupo de Atracos no solo le atribuye este delito sino otros doce robos con violencia, junto a sus compañeros de fechorías.
La historia da un giro aún más oscuro cuando nos enteramos que el presunto líder del grupo era nada menos que el novio de una nieta de la víctima. Una traición familiar que deja helado a cualquiera. Pero eso no es todo; otro hombre también ha sido arrestado por haber vendido la cadena robada en un local de Palma por apenas 150 euros.
Recordemos que aquel fatídico 20 de junio tres jóvenes entraron con fuerza en la vivienda del pobre Tomeu y le arrancaron violentamente su cadena dorada. El anciano no solo perdió su propiedad sino también sufrió lesiones debido al ataque feroz.
Aunque han pasado unos días desde el asalto, esta historia nos recuerda lo vulnerables que podemos ser ante la maldad ajena. La investigación avanza y aunque algunos fueron capturados antes incluso de huir del país, queda claro que este tipo de acciones dejan cicatrices profundas tanto en las víctimas como en toda una comunidad.

