La situación en las aguas de Baleares es cada vez más alarmante. Con un incremento notable en la llegada de pateras, el sindicato CCOO ha alzado la voz pidiendo a gritos un refuerzo en los servicios de Salvamento Marítimo. No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras vemos cómo se multiplican los rescates, como si esto fuera una película de acción y no una dura realidad que viven miles de personas.
Rescates que marcan la diferencia
Este fin de semana, los bomberos se han visto obligados a intervenir para salvar a cuatro jóvenes que, sin agua ni recursos, se encontraban atrapados en el Puig Tomir. Esto solo es un ejemplo del drama humano que ocurre día tras día en nuestras costas. La comunidad no puede permitir que esta situación continúe así: ¿hasta cuándo vamos a mirar hacia otro lado?
A medida que el turismo sigue batiendo récords, nosotros seguimos viendo cómo estas historias se repiten sin cesar. La presión sobre nuestros servicios es inmensa, y parece que los responsables no terminan de entender la gravedad del asunto. Si no tomamos medidas ya, corremos el riesgo de convertir nuestras playas en un mero escenario turístico y no en lo que realmente deberían ser: espacios seguros para todos.

