MADRID, 26 Jun. (EUROPA PRESS) – En un giro que promete agitar las aguas del Mediterráneo, Francia e Italia han decidido respaldar una misión de la Unión Europea que se llevará a cabo en Líbano en otoño de 2026. El objetivo es claro: ayudar al gobierno libanés a recuperar la soberanía total sobre su territorio y hacerse con el monopolio del uso de la fuerza y las armas. Una alusión directa, aunque sutil, al partido-milicia chií Hezbolá, que ha estado dominando el panorama político y militar en la región.
Ambos países lo han dejado claro en un comunicado conjunto emitido tras su 36ª cumbre bilateral en Antibes, Francia: «Apoyaremos la creación de esta misión dentro de nuestra Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD), colaborando con todos los actores relevantes». Entre ellos destaca el Comité Técnico Militar para Líbano (MTC4L). Pero no solo se trata de establecer una misión; París y Roma también han hecho hincapié en el papel crucial que desempeña la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL). Han mostrado su apoyo inquebrantable a esta fuerza internacional, que busca consolidar los avances logrados tras el alto el fuego entre Hezbolá e Israel.
Una visión compartida por la paz
En este contexto complejo, ambos gobiernos reafirmaron su compromiso con una solución pacífica entre Israel y Palestina. «Creemos firmemente que una solución basada en dos Estados es la única vía posible para garantizar una convivencia pacífica y digna», afirmaron con convicción. Y no se detuvieron ahí; subrayaron que la diplomacia debe ser el camino para reducir tensiones y encontrar un final duradero a las hostilidades.
A medida que avanzan las conversaciones sobre temas delicados como la navegación en el estrecho de Ormuz, París y Roma han prometido contribuir a restablecer un tránsito libre y seguro por esta ruta tan estratégica. Aseguraron que cualquier acuerdo deberá alinearse con las normativas internacionales, enfatizando siempre la necesidad del respeto hacia los derechos del mar.

