El Mundial 2026 ha llegado, y con él, un fenómeno inquietante que no podemos ignorar. La inteligencia artificial ha decidido meterse en la fiesta del fútbol, creando falsas aficionadas que pululan por redes sociales como TikTok e Instagram. Pero lo que parece un simple entretenimiento esconde un trasfondo más oscuro: la manipulación de la imagen femenina en un evento tan universal.
Estos vídeos, que a primera vista parecen auténticos, presentan a jóvenes con camisetas de selecciones nacionales animando desde las gradas. Pero hay algo más detrás de esas sonrisas perfectamente enmarcadas; se trata de una forma de desinformación de género, como bien apunta Elisa García Mingo, socióloga experta en misoginia digital. “Estas representaciones refuerzan estereotipos que nos arrastran al pasado”, dice ella. Y tiene razón; las imágenes creadas por IA no son solo tecnología avanzada, sino una trampa visual que convierte a las mujeres en meros objetos de consumo.
El ciclo vicioso de la monetización
A medida que estos clips se hacen virales, su verdadero propósito sale a la luz: dirigir tráfico hacia plataformas como OnlyFans o Fanvue. Alejandro Martín, profesor e investigador, señala cómo estas cuentas buscan maximizar visualizaciones para luego monetizarlas. Es un ciclo vicioso donde el contenido atractivo lleva a los usuarios a pagar por ver más de estas ficticias aficionadas.
No podemos dejar pasar este asunto sin cuestionarnos: ¿a dónde estamos llevando nuestra percepción del deporte y la mujer? En vez de celebrar el talento en el campo, nos encontramos atrapados entre filtros y estereotipos peligrosos que amenazan con convertir nuestro disfrute del fútbol en un espectáculo superficial. Reflexionemos sobre esto mientras disfrutamos del Mundial; porque aunque el balón ruede sobre el césped, no debemos tirar a la basura nuestros valores.

