La emoción se respiraba en el aire del estadio Carlos Belmonte. El Atlético Albacete, con su plantilla repleta de jóvenes promesas, logró un triunfo memorable al superar a la SD Leioa por 2-0, asegurando así su ascenso a la Segunda RFEF. Este resultado no solo daba la vuelta al 1-0 que los vizcaínos habían logrado en su casa, sino que cerraba una temporada llena de hitos para el club.
Dirigidos por Ricardo Fajardo, los chicos del filial mostraron una entrega y pasión dignas de admirar. El partido comenzó lento, con un calor agobiante que parecía hacer más difícil la tarea. Sin embargo, fue Fran Gómez quien puso el primer clavo en el ataúd rival al marcar en el minuto 48, empujando a puerta vacía tras un buen disparo de Tomás. Aunque hubo un tanto anulado a Alberto Morientes, eso no desanimó al equipo; al contrario, siguieron luchando hasta que Morientes asistió a Capi en el minuto 82 para sellar la victoria y desatar la locura entre los aficionados.
Un año para recordar
Este ascenso no es solo una victoria más; es parte de una historia increíble que está marcando el futuro del Albacete Balompié. Con una media de edad inferior a los 19 años, estos chicos han demostrado que tienen mucho talento y futuro por delante. Y como si fuera poco, esta temporada también quedará grabada para siempre gracias a su hazaña en la Copa del Rey: haber eliminado a equipos como el Celta y el Real Madrid ha sido algo digno de película.
A partir del miércoles podremos ver ese viaje épico reflejado en un documental que se proyectará en los Cines Odeón. La afición sigue fielmente acompañando al equipo mientras continúan escribiendo páginas inolvidables para este club manchego.

