En un nuevo capítulo de sus extravagantes propuestas, Donald Trump ha decidido que cambiar el nombre del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, conocido como ICE (o «hielo» en inglés), podría ser la solución a todos los males que enfrenta esta polémica agencia. El presidente estadounidense lanzó una encuesta en redes sociales para decidir si deberían adoptar el nombre de Servicio Nacional de Control de Inmigración y Aduanas (NICE), donde la N simbolizaría «nacional» y, según él, traería un aire más prestigioso a la institución.
Una propuesta sorprendente
“Imagina que dijeran ‘hemos ido hoy a unas instalaciones NICE’, eso sonaría mucho mejor”, comentó Trump en un tono que mezcla ironía con desesperación. Asegura que este cambio dejaría “descolocados” a esos reporteros “fraudulentos y antipatriotas” que tanto critica. Con su particular estilo, añadió: “Los agentes NICE han deportado a un violento narcotraficante”. Vaya manera de darle la vuelta a las cosas. Sin embargo, no todo es tan sencillo; según Trump, aunque le encanta esta idea a todo el mundo, su amigo Tom Homan le ha confesado que los propios agentes no están tan convencidos.
El presidente también se despachó contra los medios de comunicación, acusándolos de maltratar al ICE: “Son grandes patriotas que trabajan duro en un entorno hostil”. Pero claro, ¿quiénes son los culpables? Para Trump, los “dumocrats” y esos medios mentirosos son los responsables del desprestigio. Y así concluyó su mensaje: “Gracias por vuestra atención a esta cuestión. JDT”, dejando entrever que sigue pensando en formas creativas para mejorar su imagen.
Aunque estas palabras puedan parecer chistes pesados, lo cierto es que detrás hay una realidad compleja. La actuación del ICE ha sido objeto de críticas duras por casos trágicos e incidentes violentos en múltiples ocasiones. Mientras algunos celebran cambios simpáticos como este nombre propuesto, otros exigen reformas reales para abordar problemas graves dentro del organismo.

