BRUSELAS, 15 Jun. – Este lunes ha sido un día importante para Ucrania y Moldavia. Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea se han reunido y han celebrado la apertura del primer grupo de capítulos de negociación para que estos dos países puedan unirse a la familia europea. Sin embargo, no todo es tan sencillo como parece, ya que cada uno tiene su propia opinión sobre cómo debe ser este proceso.
Opiniones encontradas sobre el ritmo del proceso
Jean-Noël Barrot, el ministro francés, no se ha andado con rodeos y ha señalado que esta apertura ha tardado demasiado, recordando que estuvo bloqueada por el veto húngaro. “Es hora de apoyar a Ucrania y Moldavia en este camino difícil”, ha afirmado con determinación. Por otro lado, Johann Wadephul, desde Alemania, quiere ver un avance más rápido pero también pide que Ucrania lleve a cabo reformas significativas antes de seguir adelante.
No se queda atrás Beate Meinl-Reisinger, la ministra austríaca, quien critica abiertamente lo largo y burocrático del proceso actual: “No es sensato esperar 10 o 20 años”. Y es que si seguimos así podríamos caer en una trampa de paralización total. Kestutis Budrys desde Lituania comparte este sentimiento; él aboga porque la UE esté lista para acoger nuevos miembros antes de 2030.
Las voces se suman: Margus Tsahkna de Estonia celebra esta apertura tras años de bloqueo y enfatiza que ahora hay que seguir avanzando sin quedarnos estancados. La ministra letón Baiba Braze propone incluso encontrar un “estatus especial” para Ucrania mientras culmina su adhesión. ¡Interesante propuesta!
Desde España, José Manuel Albares califica esta apertura como una señal clara de apoyo hacia ambos países; confía en que pronto serán parte integral de Europa. Oana-Silvia Toiu desde Rumanía también subraya los beneficios mutuos al apoyar a Ucrania en su camino europeo.
A pesar del optimismo generalizado, Anita Orbán desde Hungría pone sus condiciones: asegura que el avance en el proceso dependerá del cumplimiento de acuerdos sobre derechos minoritarios dentro de Ucrania. En tanto, Xavier Bettel desde Luxemburgo reconoce lo exigente del camino hacia la adhesión pero mantiene las puertas abiertas a los candidatos.
Así las cosas, todos están claros: este es solo el comienzo y aunque hay muchas opiniones diferentes sobre cómo proceder, lo cierto es que hoy hemos dado un paso significativo hacia un futuro compartido con Ucrania y Moldavia.

