El Gran Premio de Barcelona-Catalunya se tornó en un verdadero calvario para Fernando Alonso, quien vio cómo su carrera se desvanecía a tan solo 40 vueltas de la salida. En un giro de los acontecimientos que parece sacado de una película, el asturiano quedó parado frente a la famosa curva conocida como AlonsoLand, un homenaje a su trayectoria en este circuito. La razón del abandono fue clara desde el primer momento: un problema con la batería de su Aston Martin AMR26.
Un mal trago en casa
“Creo que es la batería”, comentó Alonso visiblemente frustrado después de recibir órdenes por radio para detenerse y salir del coche, ya que era una situación peligrosa. No es la primera vez que esto ocurre; es el cuarto abandono del año tras las decepciones en Australia, China y Canadá. Honda asumió rápidamente la responsabilidad por lo sucedido. Shintaro Orihara, ingeniero jefe del equipo nipón, confirmó que durante la carrera detectaron anomalías en los datos y decidieron hacer parar al piloto para evitar problemas mayores.
Es sorprendente pensar que horas antes habían cambiado esa misma batería. Sin embargo, ni siquiera pudo rodar a un ritmo decente antes de tener que abandonar. Mientras tanto, el otro piloto del equipo, Lance Stroll, enfrentaba sus propios demonios con problemas en la caja de cambios. “No podía engranar tercera y cuarta marcha durante varias vueltas”, admitió el canadiense.
A medida que avanzaba el Gran Premio, se hacía evidente que Aston Martin tiene mucho trabajo por delante. “Estamos investigando lo ocurrido con la batería; es muy desafortunado que le haya pasado a Fernando aquí”, comentó Orihara con cierta resignación. A pesar de todo esto, Alonso no se atrevió a poner una fecha exacta para ver mejoras concretas en el monoplaza: “Cinco carreras”, dijo sin mucha convicción. En cambio, Stroll parecía más optimista al hablar sobre las futuras pruebas.
A medida que nos acercamos al próximo circuito en Austria, todos esperan ver cómo se comporta este AMR26 tan criticado por su falta de potencia y aerodinámica adecuada. “Mal motor, mala distribución de energía…”, enumeró Alonso sin pelos en la lengua tras su decepcionante despedida del trazado catalán.

