La madrugada del jueves en Magaluf se tornó oscura y trágica cuando un incendio devastador estalló en un edificio residencial, llevándose consigo las vidas de dos vecinos, un hombre y una mujer. La causa, según informaron fuentes cercanas al caso, fue un cortocircuito en una nevera ubicada en el tercer piso. Lo que comenzó como un accidente acabó convirtiéndose en una pesadilla para todos los residentes del Trianón II.
A tan solo unos minutos después de las 5:15 horas, el fuego se desató en la calle Martín Ros García, muy cerca de Punta Ballena. La reacción no tardó en llegar; patrullas de la Policía Local de Calvià, Guardia Civil y Bombers de Mallorca acudieron rápidamente al lugar junto a varias ambulancias. Sin embargo, la magnitud del incendio obligó a cortar accesos y transformar el área en un auténtico caos mientras se desarrollaban las labores de rescate.
Un esfuerzo heroico ante la adversidad
A pesar de los intentos fallidos por parte de los inquilinos del piso donde comenzó todo, las llamas avanzaron velozmente. El humo empezó a llenar cada rincón gracias a lo que se conoce como efecto chimenea, afectando a prácticamente todo el inmueble. En medio del desastre, una docena de personas necesitó ser rescatada o evacuada y varios vecinos sufrieron inhalación de humo y tuvieron que ser trasladados a hospitales de Palma.
Joan Fornàs, director insular de Emergencias, no ocultó la dificultad que enfrentaron los equipos para salvar vidas debido a la densa nube negra y al intenso fuego. “Hubo bomberos que tuvieron que usar tres equipos diferentes de aire para poder entrar”, relataba con preocupación mientras se realizaban los últimos esfuerzos por extinguir el fuego.
A medida que avanzaba la mañana, el alcalde Juan Antonio Amengual expresaba su consternación ante lo sucedido: “Es un día muy triste”, afirmaba entre lágrimas. Al principio parecía que el fuego podría controlarse rápidamente, pero pronto se convirtió en algo mucho más grave y virulento. Además de los fallecidos y la persona gravemente herida, alrededor de veinte afectados requerían atención médica.
Como muestra del dolor colectivo por esta tragedia, el ayuntamiento ha declarado dos días de luto oficial. A lo largo del día varios vecinos permanecieron confinados en sus hogares mientras los bomberos finalizaban con las tareas necesarias para asegurar la zona tras este desgarrador incidente.

