¿Quién no ha pasado alguna vez frente al emblemático reloj de Cort, ese que da la hora en plena plaza del Ajuntament de Palma? En estos días, sus manecillas se han quedado congeladas desde el pasado domingo, marcando insistentemente las 12 en punto. Y es que, como han explicado desde el Consistorio, esta pausa no ha sido casualidad; todo está relacionado con las obras para adecuar lo que será la nueva sala de prensa municipal en la tercera planta.
Mantenimiento y cuidados para un símbolo de la ciudad
Aprovechando este impasse, el relojero municipal no ha estado de brazos cruzados. Ha realizado trabajos necesarios para revisar y limpiar a fondo el mecanismo y la maquinaria del famoso En Figuera. Todo esto con un único propósito: asegurarse de que siga funcionando como siempre y conservar su esencia para futuras generaciones.
La buena noticia es que podremos ver cómo las manecillas vuelven a moverse este miércoles 10 de junio a primera hora. Un pequeño gesto que nos recuerda lo importante que es cuidar nuestros símbolos locales y mantener viva nuestra historia.

