En la barriada del Amanecer, situada al final de la calle San Francisco de Sales, la situación se ha vuelto insostenible. Las cocheras municipales han pasado a ser un verdadero quebradero de cabeza para los vecinos, quienes han visto cómo el espacio que debería servir para el bien común ha sido tomado por okupas. Tras forzar las medidas de seguridad que Cort había implementado en su día, la incertidumbre y la preocupación han crecido entre quienes habitan cerca.
Un encuentro crucial
Recientemente, los residentes mantuvieron una reunión con Toni Server, el coordinador del Distrito Norte de Cort. El encuentro fue calificado como «constructivo», aunque también dejó claro que el desalojo de la antigua prisión cercana podría traer consigo más problemas para otros barrios de Palma. No obstante, desde Cort aseguran estar en contacto con el Bisbat de Mallorca para buscar alternativas habitacionales para aquellos afectados.
En cuanto a las cocheras okupadas, se informó a los vecinos que se seguirán todos los pasos legales necesarios. Sin embargo, no hubo claridad sobre en qué fase exacta se encuentra este proceso judicial. Lo único seguro es que si hay menores involucrados en esta situación, podría haber una aceleración en las acciones.
Los representantes del Ajuntament también mencionaron que tras el desalojo se estudiará qué hacer con ese espacio público: ¿se destinará a servicios municipales? Todo dependerá de aclarar quién tiene realmente la titularidad.
A medida que avanzaba la charla, surgió un tema preocupante: cómo evitar nuevas okupaciones después del desalojo. La idea de cerrar o clausurar las cocheras ha cobrado fuerza entre los vecinos; temen que si no se actúa rápido, lo que hoy es un problema podría transformarse en un asentamiento chabolista.
A pesar de todo esto, desde Cort piden paciencia a los residentes del Amanecer. Ellos valoraron positivamente el encuentro y esperan recibir actualizaciones semanales sobre lo ocurrido. Sin embargo, muchos sienten frustración porque sus quejas anteriores parecían haber quedado perdidas entre burocracias municipales. Es evidente que la inseguridad está afectando no solo a ellos sino también a barrios cercanos como Cas Capiscol.

