El Gran Premio de Hungría se convirtió en un escenario de ensueño para David Almansa, quien, tras pasar días complicados en un hospital de Florencia, logró colocarse en la pole position de Moto3 en Balaton Park. ¡Qué historia! Este joven manchego no solo volvió a subirse a la moto, sino que lo hizo con una fuerza arrolladora, dejando atrás una amigdalitis que casi le cuesta su participación. En Italia ya había mostrado su talento, y aquí demostró que ni siquiera una enfermedad puede frenar su ambición.
Un fin de semana lleno de emociones
A medida que el sol brillaba con fuerza y las temperaturas alcanzaban los 24 grados, Almansa se presentó decidido a luchar por lo que es suyo. En Q1, los pilotos como Brian Uriarte, ganador reciente en Mugello, y Danish, quien sorprendió al mundo al obtener la primera línea en Italia, fueron sus rivales más cercanos. Mientras tanto, el pobre Buchanan se caía nuevamente; ya van diez caídas esta temporada. Fue un momento tenso cuando Ríos también besó el asfalto con un accidente fuerte.
Sin embargo, todo cambió cuando llegó la Q2. Quiles parecía tomar el control pero luego tuvo problemas y vio cómo su vuelta era cancelada por banderas amarillas. Fue un caos total: accidentes y banderas interrumpían el ritmo a cada rato. Pero ahí estaba Almansa: concentrado y ágil, logrando marcar un tiempo increíble incluso cuando otros se iban al suelo o cortaban curvas.
Cada vuelta parecía una batalla épica entre titanes jóvenes; los nervios estaban a flor de piel. Finalmente, fue Almansa quien se quedó con la pole sin titubear. «Este fin de semana está siendo muy especial», compartió emocionado tras su hazaña. Su compañero David Muñoz intentó seguirle el ritmo pero no tuvo tiempo para fijar un buen registro antes del cierre.
Así termina otro capítulo emocionante para este piloto valiente que demuestra que no hay obstáculo demasiado grande si uno tiene ganas y determinación. Lo mejor está por venir y nosotros estaremos allí para disfrutarlo.

